Blog de TI

Tendencias y mejores prácticas de la industria

Obtén mensualmente los últimos artículos de nuestro blog:

04 Dic Migración a la nube, la importancia de la virtualización y las redes

Fundamentos de la nube

El término “cloud” o nube, ha sido utilizado a discreción al hablar de TI en los últimos 15 años. La definición estricta, define a Nube como “el acceso a computadoras, tecnologías de la información y aplicaciones a través de una conexión de red, usualmente accesando a data centers utilizando wide área network (wan) o conexión a internet”.

Casi todas las TI pueden vivir en la nube. Una aplicación, un servicio, o una infraestructura completa. Por ejemplo, si un negocio quiere desarrollar una infraestructura de TI, usualmente instalaría servidores, software, y redes, pero ahora, casi todos estos recursos pueden ser accedidos a través de terceros que los ofrecen a través de servicios de nube.

El concepto de nube ha ido cambiando a través del tiempo, y engloba prácticamente cualquier servicio al que se pueda acceder de manera rápida a través de una conexión a la red. Por ejemplo, los servicios de música o de video a través de streaming, o de almacenamiento, el email, y cualquier tipo de aplicación.

La nube tiene muchas ventajas, una de ellas es que quita las limitaciones geográficas, ya que se puede acceder a los recursos de donde sea, siempre que se tenga una conexión a internet, y trae también trae algunos beneficios de costo, y de economías de escala.

 

Primer requisito para la nube: un red estable

Las nubes tienen un requisito común: una red estable. Una buena estrategia de redes es esencial en la conexión de los recursos de la nube hacia los usuarios, y cada vez más para hacer las conexiones entre los recursos de la nube y los proveedores. Muchas redes de acceso para el usuario no cuentan con las dimensiones o las características de rendimiento adecuadas para su compatibilidad con las aplicaciones en la nube.

 

La nube se divide en 3 categorías:

  1. Nube privada – Se encuentran dentro de una empresa y están diseñadas para usuarios internos. Esta modalidad es ideal para las cargas críticas y la información confidencial. Las nubes privadas ayudan a consolidar gastos y recursos, automatizar tareas e introducir nuevas tecnologías como la virtualización.
  2. Nube pública – Los servicios de TI se encuentran disponibles para cualquiera que los necesite. Es una gran opción para archivo, y copias de seguridad de información no sensitiva. Es un recurso relativamente barato, pero que presenta algunos retos de seguridad, y de migración tanto a la nube como de regreso.
  3. Nube híbrida – Es la combinación de ambas, donde la estrategia es analizar los requerimientos y dividirlos entre servicios de nube pública y el desarrollo de una nube privada.

 

Migrar a la nube: ¿Una buena idea?

Mudarse a la nube implica no solo virtualización de tu infraestructura,  sino también involucra gente, procesos, centralización y control. El mover algunos, o todos nuestros procesos a la nube promete consolidar servicios duplicados y automatizar tareas rutinarias, para así liberar recursos que puedan ser destinados a otros procesos más relevantes.

Una nube es una infraestructura compartida, que busca la sinergia y mejor utilización de recursos, pero debemos tomar en cuenta que la información debe de viajar, procesarse y guardarse en algún lado y requiere de hardware y software. ¿Quién es el dueño de la infraestructura? se vuelve la pregunta a contestar.  Las nubes privadas requieren también de una infraestructura física sólida para proveer el servicio de manera interna. Si puede consolidar 50 servidores de archivo e impresión difundidos por toda tu organización en tres hosts físicos agrupados, eso es una nube híbrida exitosa.

 

El éxito de una migración a la nube está en la estandarización de proceso, y en una estructura de red sólida y flexible. Una gran herramienta para lograr la estandarización es la virtualización. Una vez que los procesos están automatizados y estandarizados, podemos trazar una estrategia de nube que se adecue a los procesos y requerimientos de cada parte de la empresa, y una configuración de red preparada para soportar el acceso y la migración de información de manera adecuada.

No existe una fórmula mágica que asegure el éxito de la nube. Las necesidades de las organizaciones son distintas, y las estrategias deben adecuarse.  Es un proceso complicado, pero no estás solo. ¡Acércate a los expertos! En MTnet te ayudamos a diseñar la estrategia de nube y de redes, más adecuada para tu negocio.



Top